PREPARÁNDOSE PARA UNA REUNIÓN EXITOSA

El deseo de las personas de volver a una célula depende que la misma resulte satisfactoria. Indudablemente, el deseo de todo líder es el poder desarrollar una célula exitosa. Para que ello ocurra es importante tener en cuenta los siguientes principios.

ORACIÓN. En una encuesta realizada entre líderes exitosos de células de diversas iglesias en distintos países se encontró que existe una clara relación entre el tiempo que tomaron con Dios y el éxito en multiplicar su célula.

Orar por los miembros de la célula es el trabajo más importante del líder para unir y fortalecer su célula en preparación para la multiplicación. Los líderes amplían su efectividad al orar diariamente por los miembros de su célula. Al orar se abrirá la puerta para que las conversiones puedan producirse.

Es necesario establecer la diferencia entre lo urgente y lo importante. Lo importante es la relación del líder con Dios en oración mientras que lo urgente es todo aquello que roba su tiempo con Dios.
El Pastor David Yonggi Cho envía a sus líderes celulares a la Montaña de Oración a ayunar y a orar por unos días cuando sus células no están creciendo.

MEDITACIÓN ANTES DE LA REUNIÓN DE CÉLULA. El trabajo de preparación para la célula debe cesar para el líder al menos media hora antes que la misma comience. Debe tomar tiempo para preparar su corazón ante Dios pidiéndole que le dé la llenura del Espíritu Santo.

El líder debe buscar la soledad y la oportunidad de estar en silencio en comunión con Dios. Existen muchas cosas que Dios desea decir antes que inicie una célula. El líder debe tener oídos atentos para poder escuchar las instrucciones del Espíritu.

PREPARACIÓN DE LA ENSEÑANZA. El líder debe estudiar la enseñanza que se le ofrece en la Guía semanal con suficiente anticipación. Si el estudio de la lección se deja siempre para última hora el líder no habrá asimilado adecuadamente las verdades de salvación que deben transmitirse.

Al hacer su estudio el líder debe tomar nota de dudas o preguntas que le surjan para, luego, consultar con su Pastor y estar preparado a la hora de compartir el evangelio con los invitados.

SABER ESCUCHAR. Para que los amigos se sientan con deseos de volver a una célula es importante que se sientan bien tratados. Eso incluye el ser escuchados. Las personas buscan quien les escuche. El líder no solamente debe fingir que escucha sino que debe escuchar en verdad. Los líderes celulares escuchan para mejorar la calidad de su célula al resolver los dilemas y orientar a sus miembros.

TRABAJAR FUERA DE LA CÉLULA. El líder lo es en todo tiempo. Él no solamente atiende a las personas dentro de la célula sino que lo hace siempre que sea necesario. Las personas en su vecindario afrontarán diversas necesidades y la “hora de servicio” del líder no es solamente aquella de la reunión sino una disposición de todo el tiempo de servir al prójimo.

CRECER EN TODO TIEMPO. El líder debe asistir puntualmente a las reuniones de supervisión para ser afinado en el trabajo de llevar las buenas nuevas. No debe olvidarse que el trabajo de capacitación no termina con el curso para líder. La capacitación continúa por toda la vida.